HOT 'n Cold.

Author: 151989


Hot 'n Cold

Capítulo 1

Aún recuerdo ese día en que me conocí con Joe, también cuando me pidió ser su novia… todo era perfecto.
Siempre llevábamos esa sonrisa que nos alentaba a seguir con nuestra linda relación… en los días de lluvia, nos poníamos de acuerdo para juntarnos en un parque cercano, al llegar, Joe tomaba de mi mano y corríamos por este, dejando que la lluvia dejara ambos cuerpos estilando, si… pronto cogíamos un resfriado, así teníamos excusas para faltar a clases y en el periodo en que mis padres no se encontraban, Joe se escapaba a mi casa y dormíamos durante horas abrazados.
Si… sonaba una relación perfecta… y lo era… hasta que comenzamos a tomar decisiones diferentes, pensamientos diferentes.
- ¿¡Me estás escuchando!? –Escuché la molesta voz de mi novio.
Estaba lo suficientemente distraída en mis pensamientos para darme cuenta y entender lo que Joe me estaba diciendo hace un rato, nuestras conversaciones ya eran una molestia, incluso aburridas.
- Si –Dije estirando una mano para ver mis uñas- Están lindas ¿Verdad? –Sonreí.
- ¿¡Que!? –Exclamó.
- Míralas, pareciera como su me las hubieran hecho en una tienda –Reí.
- ¡Eres increíble! Te estaba hablando de algo importote para mi –Sonó enojado.
- ¿A si? ¿Cómo que en las noches no puedes dormir porque escuchas los ronquidos de Kevin? –Arqueé una ceja y lo miré.
- Estem… eh… eh… no –Tartamudeó- Claro que no.
- Claro que si… ¿Entonces de que?
- De que… estem… de que… ¡Ya se me olvidó! –Dijo molesto y quitó el brazo que rodeaba mi cuello.
- ¿Quieres café? –Sonreí tratando de cambiar el tema antes de que comenzáramos una discusión.
- No me gusta el café ¿Cómo no lo sabes? –Musitó molesto.
- ¡Joe! –Exclamé- Antes de ayer te gustaba el café. –Lo miré seria.
- Pues eso era antes… Hoy ya no –Miró hacia la nada.
Todas las peleas empezaban por algo así, algo ridículo y tonto… pero terminaban siendo graves… y este era un momento de esos.
- ¿Sabes que? Tu no me entiendes y nunca me entenderás –Dijo enojado.
- ¿¡Que!? –Exclamé- ¡Dios! Siempre, desde que somos novios vengo aguantando tus arrebatos… ¿De que hablas? –Dije molesta, caminé hacia la puerta y la abrí- Ya vete… no quiero seguir con esta ridícula conversación.
- Oh… eres una cobarde que no quiere terminar el tema –Se cruzó de brazos- Y le llamas ridículo a mis problemas.
- ¿¡COBARDE!? –Detestaba que me digieran ese tipo de cosas.
- Si… y no me pienso ir –Se me acercó y cerró la puerta.
- ¡Vete! O si no… o si no… -Balbuceé con rabia.
- ¿O si no que? –Dijo desafiante y se me acercó.
- O si no rompo contigo –Dije seria y me acerqué a el.
Como me ganaba de estatura tenía que levantar mi cabeza para poder mirarlo a los ojos con la cercanía en que estábamos.
- ¡No me manipules! –Reclamó.
- Entonces vete –Dije seria.
- NO… ENTONCES… ¡Bien! ¡Terminamos! –Dijo con rabia.
- ¡BIEN! –Exclamé, tenía rabia, estaba enojada… pero después de todo nos queríamos… ya llevábamos alrededor de un año y medio siendo novios, no podíamos terminar por café y problemas con los ronquidos de sus hermanos.
Nos quedamos entre miradas enojadas y aún así su aliento dulzón me hacia volar, solo alcancé a sentir cuando llevó ambas manos a mi rostro y pegó sus labios a los míos, fundiéndonos en un beso totalmente apasionado… Subí mis manos a su cuello, logrando que el beso fuera mas profundo… De a poco nuestras cavidades bucales comenzaron a abrirse para darle el paso a nuestras lenguas para un encuentro fatal…
Sentí sus manos bajar por mis hombros, brazos, y llegar al borde de mi polera… levantándola de a poco hasta lograr quitarla y tirarla al suelo.

Capítulo Nº2

Sus tibias manos se posaron en mi cintura, mientras yo enredaba lentamente mis dedos en su sedoso cabello.
Era un beso totalmente intenso, algo que no podríamos parar ni uno de los dos.
Tomó mis brazos y me apegó a la fría puerta, conduje mis manos hasta llegar a las suyas y entrelacé nuestros dedos, así le di la oportunidad a Joe de que las tomara y llevara una a cada lado de mi rostro y comenzara con esa tortura que tanto me gustaba.
Sus húmedos besos bajaron por mi cuello y luego pecho… yo solo me dediqué a dejarme llevar por la situación, soltando de vez en cuando suaves gemidos provocando que Joe se descontrolara.
Sus deseosas manos de tocarme por completo, bajaron por mis hombros, brazos, llegaron a mi cintura y traviesamente lograron encontrarse con el broche de mi pantalón.
Por supuesto, no me quedaría atrás y levanté su polera, haciendo un leve contacto de mis manos con su piel, algo que lo enloquecía.
Sus manos acariciaban mi vientre suavemente, produciendo pequeñas cosquillas, solo sonreí entre sus besos y lo empujé para que cayera en la suave alfombra, me subí sobre el rodeando su cadera con mis piernas y enseguida comencé a desabrochar su pantalón, mientras de vez en cuando acariciaba un poco mas abajado de su ombligo y agachaba mi cabeza para besarlo, asó lograba hacer que Joe emitiera leves gemidos.
Decidida, tomé ambos lados del pantalón y lo bajé. Joe tomó de mis brazos y me volvió a llevar a la altura de sus labios y poder besarlos…
El solo hecho de sentir su lengua acariciar la mía y luego transformar la ternura en una guerra, me dejaba sin aire.
Ambos cuerpos comenzaban a sudar producto al calor que ambos cuerpos daban. Sentí sus manos acariciar suavemente mis pechos mientras yo mordía seductoramente su labio inferior y de vez en cuando abría los ojos para verlo… dios, Joe me mataría algún día de estos, esa expresión de placer en su rostro me descontrolaba… su boca entreabierta, sus ojos cerrados y estiraba su cabeza hacia atrás, encorvando su espalda al sentir mis caricias.
- Hayley… -Gimió y me separó un poco.
- ¿Si? –Musité de pocos ánimos mientras besaba su cuello, no quería que el momento acabase.
- Te amo… -Musitó tranquilo mientras acariciaba mi espalda y de un momento a otro sus manos se detuvieron en seco al toparse con el broche de mi bracier.
- Igual yo… -Dije volviendo a sus labios y mordí su labio inferior.
Mis pantalones y bracier ya formaban parte del piso a pequeños metros de nuestros cuerpos.
Seguimos entre caricias mortíferas, ya estaba sin aire…
Dimos una vuelta y ahora lo tenía sobre mí… deslicé mis manos por su espalda hasta llegar al elástico de su boxers, en la situación en que estábamos incomodaba, al igual que la única prenda que impedía terminar nuestro acto.
Sus manos se sujetaron de mi cintura y sus labios bajaron por mi cuello hasta llegar a mis pechos… todo esto era demasiado, enredé mis dedos en su cabello ya húmedo logrando que no quitara sus labios de donde los tenía, era una sensación única… Ambos cuerpos quedaron totalmente desnudos, ahora solo nos besamos, acariciábamos con locura y nos pedíamos el uno al otro pertenecernos, ser solo uno.
Lo sentí separar mis piernas, se acomodó decidido en ellas y comenzó a entrar en mí lentamente. Estando solos podíamos gritar y gemir todo lo que quisiéramos.
Se movía con delicadeza dentro de mí, era único, tan delicado para no dañarme, pero sin dejar de ser sensual y provocar un placer enrome en mi.
Sentí como mordía mis hombros a medida que entraba con mas fuerza y no me dejaba otra opción que enterrar mis uñas en su fuerte espalda…
Llegamos juntos y Joe no pudo dejar de gemir suavemente en mi oído constantemente.
Nos miramos y sonreímos.
- Prométeme no colocarte mas testarudo –Dije jadeante.
- Si provoca que lleguemos a esto, lo seguiré haciendo –Sonrió agitado.
Solo cerré los ojos y sonreí… se recostó sobre mi pecho y suspiró.
Presentíamos quedarnos así por ratos, yo acariciando su húmedo pelo y el recorriendo mi cuello y hombros con la yema de sus dedos, energía para más no nos quedaba… era un momento perfecto, cuando escuchamos voces afuera del apartamento y luego como metían la llave en la cerradura.

Capítulo Nº3

- ¡Dios! –Exclamé en un susurro y tiré a Joe hacia un lado.
- ¿Qué hacemos? –Dijo tomando su ropa.
Solo alcancé a colocarme mi ropa interior inferior, tapé mis pechos con mi polera, tomé mi ropa y salí corriendo en dirección a mi habitación, Joe hizo lo mismo.
Al entrar en la habitación, cerré con seguro y suspiré apoyándome en la puerta.
- Entra al baño –Le ordené seria.
- Si, si… -susurró y entró en este.
Terminé de vestirme cuando escuché que tocaban la puerta de mi habitación.
- ¿Hayley? –Era una voz masculina.
¿Quién rayos era?
Abrí la puerta y ahí estaba Nick, escondiendo sus manos en los bolsillos.
- ¿¡Como mierda entraste en mi casa!? –Exclamé atónita frente su presencia.
Lo miré y observé su mano, la llave de mi apartamento colgaba en uno de sus finos y largos dedos.
- Dame eso –Se las arrebaté.
- Oye, tranquila –Sonrió- Supusimos que estarías con Joe –Dijo observando el interior de la habitación.
- Pues, error, no está –Dije fría- ¿De donde sacaste mis llaves?
- Las encontré en la lavadora, supongo que se las diste a Joe –Sonrió y entró en la habitación.
Nick era mi mejor amigo, pero siempre nos tratábamos mal, éramos como niños pequeños.
- ¿Y tu novia? –Dije recogiéndome el cabello con las manos.
- Espera en el auto, igual que Kevin y Tara –Sonrió y comenzó a desordenar mi perfecto escritorio.
Tara, Tara era mi odiosa hermana y novia de Kevin.
- ¿Venías a dejarme las llaves? –Lo apresuré para que se fuera.
- No… te vengo a buscar, Joe anda desaparecido, lo hemos llamado alrededor de 5 veces, pero nada… pensamos que estaría contigo y… -Lo interrumpí.
- ¿A buscarme? ¿Para qué? –Arqueé una ceja.
- Haremos una junta en casa de Jeremy, estás invitada –Dijo mirando con desagrado una foto de cuando el y éramos pequeños en una ducha- ¿Por qué aún guardas esta basura?
- Porque es tierna, teníamos tan solo 3 años y sirve para darle celos a Joe –Reí.
- Entiendo –Volvió a dejarla en el escritorio.
- Oye… no estoy de ánimos para salir. –Mentí, lo que más necesitaba en estos momentos era relajarme.
- Iras quieras o no, Joe ya a absorbido mucho de ti, es hora de que salgas a divertirte. –Sonrió con ternura.
- No pienso moverme de aquí… ¿Acaso me obligarás?
- Es un si o lo otro.
- ¿Lo otro? –Arqueé una ceja.
Caminó hacia mí, tomó de mis piernas y me cargó en su hombro.
- ¡Nicholas Jerry Jonas! Bájame en este instante –Ordené, pero fue en vano.
Salió de la casa conmigo acuestas, cerró la puerta, esperó a que el elevador llegara al piso, me metió en este y marcó el piso 1.
- ¿Y tu eres enfermo acaso? –Dije enojada.
- No, la enferma eres tu que no quiere salir a ni una parte –Dijo tranquilo con las manos en sus bolsillos.
Solo suspiré enojada y me crucé de brazos, al llegar al primero piso me quedé inmóvil, pero mi amigo me tiró de un brazo.
- Vamos, no seas testaruda –Dijo tirándome.
Volvió a cargarme en su hombro y me llevó hasta el auto. Siendo orgullosa me fui callada en todo el trayecto a casa de Jeremy.

Capítulo Nº4

Al llegar a la supuesta “Junta” me di cuenta de que se había transformado en un gran desorden, ahora era una fiesta.
Nick me bajó obligada del auto y me llevó al interior de la casa.
Ni si quiera pude encontrar a Jeremy para agradecerle la invitación, era un caos.
Vi como Nick y Cadie, su novia, se marchaban a un rincón de la sala y comenzaban a besarse sin control… Dios, ¿Para qué me trajo?
Salí al patio trasero de la casa y llamé a Joe.
- ¿¡Donde rayos estás!? –Exclamó a penas me contestó.
- ¡Fue Nick! –Exclamé, no podía escuchar bien con la música a todo volumen- ¡Escucha, estoy en la casa de Jeremy, por favor ven, no se que hago aquí! –Pedí, más bien… rogué.
Solo aceptó y a los 20 minutos llegó, apenas me vio me saco al patio.
- Me dejaste solo en el baño –Dijo molesto.
- ¿Qué querías que hiciera? Que te abriera la puerta y que Nick se enterara de que me acababa de acostar contigo, no creo que quieras que tu familia se entere –Me defendí.
- Pues… ¡Pudiste haberme avisado de alguna manera! –Exclamó.
- ¡Nick me cargó a su hombro! No podía hacer nada –Me enrabié.
- Si, lo sé… ¡Porque te encanta mi hermano! –Gritó molesto.
- ¿¡Que!? –Dije incrédula frente a sus palabras- ¿¡Que estás tratando de decir!?
Ah no, Joe definitivamente colmaba mi paciencia.
- ¡Claro! ¡Te gusta Nick! Por eso siempre haces todo lo que el dice –Cruzó sus brazos.
- ¡Eres de lo peor! ¿Sabías?
- Y si soy de lo peor ¿Por qué aun estás conmigo? –Rabió.
Me quedé callada, no le respondería algo como… “porque te amo” Debía ser fuerte y notarme fría.
- ¿Sabes qué? Me largo –Dijo serio.
Se volteó y comenzó a caminar con paso decidido hacia el interior de la casa.
- ¡Oye cobarde vuelve aquí! –Grité enojada y apreté mis puños.
No se molestó en responderme, Dios, ya no lo soportaba, estaba harta de sus escándalos.
Me quedé no se cuanto rato más afuera sola, quizás esperando a que Joe reaccionara ante lo estúpido que había sido y volviera a mí, pero al parecer a mi orgullo le habían ganado, frustrada y con rabia entré a la casa, lo busqué entre el mar de gente y al parecer para olvidar nuestra pequeña discusión no encontró mejor manera que pasar unos agradables momentos con una chica, vaya a saber quien era, bailando muy acaramelados.
No, no, no y yo… ahora si que estaba enojada.
Dispuesta a irme caminé hacia la puerta cuando alguien me toma de un brazo.
- Adonde vas –Dijo mi amigo muy sonriente.
- A casa ¿Viste a Joe? Parece que ya tiene pareja, solo estorbo –Dije molesta.
- Ven, vamos… ¿Bailas conmigo? –Soltó una risita ida.
Solo arqueé una ceja, Nick no era de los muchachos que les gustase bailar.
- Dame tu aliento –Ordené.
- no, ¿Para qué? –Se alejó un poco y sonrió.
- Dame tu aliento ¡Ahora! –Reclamé, ya me estaba enojando.
Tomé su cara con ambas manos y sentí su aliento, era como yo pensaba, estaba bebido.
- ¡Nick! –Exclamé molesta.
- Vamos, no exageres, unos vasos no me harán nada.
- Claro que si, mira como estás… ya, ven nos vamos ahora, no quiero que sigas bebiendo –Tomé de su brazo.
- No me quiero ir, necesito distraerme… Cadie solo sabe hacerme enojar. –Dijo molesto y se echó hacia atrás.
Lo quedé mirando y debí suponer que debería estar tan molesto como yo con Joe.
- Está bien –Suspiré.
Tomó de mi mano y me llevó a donde todos bailan.
Solo decidí distraerme y comenzar a bailar con Nick, era divertido… aunque luego de un rato se volvió incómodo, ya que se apegaba a mi y sentía su respiración en mi cuello.
- Nick… -Dije jadeante por tanto baile- ¿Vamos a descansar? –Sonreí.
- Claro –Sonrió.
Tomó de mi mano y bajamos a un sótano muy bien adornado, nada de polvo, mas bien, era como una salita parte de toda la casa.
Sentí como Nick cerraba la puerta detrás de mi y me volteé hacia el.
- ¿Qué traes ahí? –Dije sin poder creer que venía con vasos y con dos botellas de cerveza.
- ¡Celebrar! –Exclamó- Vamos, un vaso no te hará nada… -Sonrió.
Lo miré nerviosa, pero luego pensé… si eso me ayudaría a olvidar a Joe por un momento, bien venido sea.
No se cuantos vasos me habré tomado, creo que una botella entera, porque ambas estaban vacías, mientras Nicholas y yo reíamos y hablábamos estupideces.
- Estoy harto de Cadie –Gritó en un momento y su voz distorsionada se volvió seria.
- Y yo de Joe, el imbécil se enoja por todo –Logré articular las palabras que esperaba decir.
Solo comencé a sollozar, ni si quiera sabía lo que hacía.
- Ya, ya… no llores –Escuché decir a mi amigo y me paró con fuerzas del piso para sentarme en un sillón- Mi hermano no sabe apreciarte.
- No tampoco tu novia… -Dije con rabia.
- Hayley, eres muy hermosa, no se que haces con el… -Lo escuché musitar muy cerca de mí.
- Nick, tu sabes… que… -Balbuceé al sentir su respiración sobre mis labios.
Solo cerré mis ojos y a los segundos sentí los labios que nunca había probado en mi vida… era un beso violento, tomé de su rostro y sin soltarlo me estiré sobre el sillón.
Mientras su lengua y la mía comenzaban una batalla interminable, sentí sus fuertes y calientes manos sobre mi piel… a medida que levantaban la polera con velocidad y sus labios bajaron por mi cuello arrastrando su lengua por este.



Capítulo Nº5

Separó sus labios de mi piel y me miró.
- Siempre te e deseado –Suspiró y me robó un beso corto.
- Igual yo… -Dije sonriendo… ¿¡QUE!? NUNCA SENTÍ NADA POR EL, NUNCA… de hecho siempre pensé que nuestra amistad sería la más duradera, pero luego de esto, las cosas se tornarían incómodas cuando me juntara con mi amigo.
Pero como en estos momentos no era capaz de ni si quiera pensar, tomé su rostro y junté nuestros labios en un beso apasionado… Como me gustaba devorar su labio inferior, morderlo y saborearlo, logrando que mi amigo soltara pequeños gemidos.
Con rapidez tomó de mi polera y la quitó del camino…
Sus calientes manos subieron por mi vientre y se apoderaron de mis pechos, brindándome suaves y delicados masajes.
Comencé a sacarle la ropa lentamente, besando y mordiendo sus labios y su lengua, mientras él me acariciaba el vientre y los pechos, en un compás delicioso y embriagador; cuando finalmente estuvimos ambos desnudos, no podíamos dejar de recorrernos completamente con nuestros besos, él besaba mi cuello como si quisiera devorarlo, bajó por mis hombros hasta mis pechos, apretándolos intensa y acompasadamente, mientras yo disfrutaba como lo hacía, sintiendo que ya no podría contener toda mi excitación por mucho tiempo más. Nos volteamos, yo me puse sobre él e hice lo mismo, bajé hasta su vientre con mis besos, acariciando su pecho, y luego volví a subir y nuevamente Nick tomó su lugar sobre mí; él se acomodó entre mis piernas y lo sentí penetrarme… Un quejido ahogado marcó el comienzo de aquel maravilloso instante, Nick se movía dentro de mí cada vez con más rapidez e intensidad, yo gemía llena de placer, lo sujeté de las mejillas e hice que me mirara fijamente a los ojos.- Mírame, mírame, mírame… -repetí una y otra vez, mientras él entraba en mí.- Te amo, te amo… -musitó él, con voz entrecortada, y mordió mis labios.Así transcurrieron no sé cuántos minutos, hasta que finalmente, sin dejar de mirarnos nunca, Nick se vino dentro de mí, al mismo tiempo que yo me fui dentro de él, sólo en ese momento pudimos cerrar los ojos con un grito de placer que ya no se podía contener más… Toda esa pasión retenida por tanto tiempo de parte de el, después de ser liberada, dio paso a una calma dulce, en donde no dejamos de besarnos, mirarnos y acariciarnos; Nick se aferró a mi cintura, hundiendo su rostro entre mis pechos y besándolos, mientras yo también recorría toda su piel con mis manos.
Creo que nunca pensé que esto llegaría a pasar, de hecho, sentía su cariño sobre mí y aunque encuentren que esto sería un acto en muestra del amor y cariño… solo era para el, ya que yo… estaba completamente enamorada de su hermano.
Ahora empiezo a sospechar de que me hubiese invitado la botella de cerveza… ¿Sería que quería llevarme a esto?
- Te adoro Hayley… -Susurró acariciando mis hombros con la yema de sus dedos.
- Nick… yo… -Dije agitada y enredé mis dedos en su rizado y húmedo cabello.
Decidí guardar silencio… esto no podría salir de estas cuatro paredes.
Desperté con el ruido de pasos y gritos, miré mi cuerpo presionado por el de Nick y enseguida las ganas de llorar se me vinieron encima al recordar la apasionada noche que había tenido con mi mejor amigo.
Me lo quité de encima tratando de que no despertara y me vestí.
- Nicholas, despierta… -Agité su hombro.
Al parecer el sueño en el que estaba era profundo, ni si quiera movió un dedo.
- Ya despierta… -Sollocé desesperada.
Al fin logré que abriera sus ojos, al verme ya vestida su rostro se cubrió de un rosa intenso y sin decir nada comenzó a vestirse.
- ¿Te das cuenta del delito que cometimos? –Dije cruzada de brazos mirando la pared, esperando que mi amigo terminara de vestirse, hasta que sentí su mano en mi brazo.
- Hayley yo… anoche… la… -Balbuceó nervioso.
- Dime que no me diste de beber para acostarte conmigo –Dije fría y lo miré a los ojos.

Capítulo Nº6

- No… no… yo… Hayley… -Balbuceó nervioso, se me acercó y posó una de sus manos en mi brazo.
- ¿Es verdad lo que pienso? –Retrocedí unos pasos.
- No… -Musitó serio.
- Aún puedo recordar… -Guardé silencio y miré el suelo tratando de acordarme de las palabras que me había dicho- que tú… me amabas. –Lo miré.
- Yo… estem… -Balbuceó nuevamente.
- Ya dilo, ¿Es verdad o no? –Dije irritada.
La suerte estaba de su lado, los gritos que me habían despertado se hicieron mas intensos y ambos tratamos de poner atención a ellos.
- ¡Yo se que están aquí! –Escuchamos gritar cerca de la puerta.
Oh no, esto no estaba pasando, es mentira que esa voz tan familiar fuera la de mi novio.
- No hay nadie, ayer se marcharon todos –Oímos decir a Jeremy.
- Es Joe… -Articuló Nick con nerviosismo.
- Lo se… -Fui pesada.
Nick me miró triste y desvió su mirada hacia un punto fijo de la habitación.
- ¿Qué hacemos? –Preguntó.
- No se, busca algo que hacer… tu fuiste quien me trajo aquí ¿Recuerdas? –Me crucé de brazos y lo miré.
- Hayley, no te pongas… -Lo interrumpí.
- Lo mas probable es que si Joe nos encuentra nuestra relación se acabe y también la tuya, tu noviecita siempre me ah tenido envidia. –Fui sincera.
Decidimos quedarnos sentados esperando a tener una señal de que Joe se había marchado, pero al parecer los gritos continuarían hasta que mi novio no se diera por vencido.
- Oye, esto ya es absurdo… tenemos que salir de aquí, me duele la cabeza y tengo hambre –Regañó mi amigo.
- Cállate, esto es tu culpa –Dije sentándome en el suelo y abrazando mis piernas.
- ¿Mi culpa? Es tu culpa dejarte influenciar por las personas… -Me miró y arqueó una de sus finas cejas.
Iba a responder como siempre, firme y segura en mis palabras, pero lo que dijo Nick me quedó dando vueltas en la cabeza… era verdad, incluso, si no fuese “Influenciable” Mi relación con Joe se hubiese terminado hace tiempo.
Estaba ida en mis pensamientos, pero logré reaccionar cuando sentí el ruido que ejercían contra la puerta.
Nick y yo dimos un gran salto y al mirarlo noté su mirada afligida en busca de algo que hacer.
- Estamos muertos –Me mostré seria, pero los nervios me mataban.
- ¡Abran ya! –Escuchamos gritar.
Miré a Nick y sabiendo que después de lo que haría probablemente nunca volvería a hablarme con Joe… comencé a subir las escaleras para llegar a la puerta que tanto forcejeaban.
- ¿Qué haces? –Escuché musitar a Nick.
Solo giré mi cabeza lo miré seria y seguí subiendo.
Abrí la puerta y ahí estaba Joe, mantenía sus puños apretados y no podía describir la expresión de rabia que llevaba.
Nos miramos fijo a los ojos, agaché la cabeza y comencé a caminar.
- Maldita sea, ven para acá –Dijo tomándome de un brazo.
- Ni ate atrevas a gritarme alguna estupidez –Dije enojada y lo tiré hacia atrás- No me toques.
- ¿Te acostaste con mi hermano? –Desahogó su furia apretando sus puños y luego sus dientes.
- No –Dije seria y firme.
- ¿A no? Entonces dime porqué no llegaste a tu casa y ayer desapareciste.
- Nick peleó al igual que tu y yo ayer, con su novia… Necesitaba conversar, no nos dimos el tiempo que pasó y me quedé dormida… además creo que no la pasé tan bien como tu con esa perra de anoche ¿Verdad? –Dije seria.
- ¿De quien rayos hablas? –Dijo enojado.
- Maldición, de esa maldita teñida… -Dije con rabia y comencé a caminar.
Mejor dicho, corrí por la casa hasta salir… solo escuché un portazo detrás de mi, Joe.

Capítulo Nº7

- ¡Hayley! ¡no sigas huyendo! ¡Ven aquí ahora! –Lo escuchaba exclamar detrás de mí.
No me importó, no estaba para detenerme a escuchar sus arrebatos… además de que no quería mirarlo a la casa, obviamente negaría por el resto de mi vida el hecho de haberme acostado con mi amigo, yo no sentía nada por el, solo ese amor de hermandad.
- Maldición –Susurré entre dientes al ver que no pasaba ni un solo autobús o colectivo que me llevara de regreso casa, lo que le dio la oportunidad a Joe de que llegara a mi lado.
- ¿Por qué escapas de mi? –Dijo tomándome de un brazo.
- Porque no quiero hablar contigo, ni tampoco saber de lo divertido que fue estar con la otra… -Dije sin mirarlo.
- Por dios… ¿Crees que sería capas de engañarte? –Dobló delicadamente mi cabeza para que lo mirara.
- No lo sé –Musité firme- Con lo seductor que eras con esa chica anoche… no me dejas mas opción que pensar en un si –Lo miré directo.
- Eres de lo peor ¿Sabías? –Habló con rabia.
- Ya déjame Joe, quiero volver a casa –Dije haciendo seña con una mano al ver acercarse un autobús.
- Pero Hayley yo… te creo –Lo escuché decir.
No le presté más atención y me subí al transporte.
Lo acepto, me sentí mal al dejarlo solo, pero solía ser llevada a mis ideas.
No se cuanto se tardó el maldito autobús en llegar casa, pero al parecer fue mucho.
Subí por el elevador y llegue a mi apartamento, tiré las llaves molesta al sillón, caminé hacia mi habitación me encerré en esta y me dejé caer en la cama con un suspiro.
Cerré mis ojos tratando de borrar todas esas imágenes de Nick cuando siento algo subir por mi pierna, asustada abrí mis ojos y pegué un salto…
- ¡Dios! ¿¡Que mierda haces!? –Exclamé al ver a Joe gatear hacia mí.
- Shh… -Sonrió seductoramente haciéndome callar poniendo su dedo índice sobre mis labios.
- Joe… no… -Dije sin aliento.
Solo vi como se quitó la polera y la tiró hacia un lado.
Tomé su rostro con ambas manos y lo apegué a mis labios, como me gustaba morder su labio inferior y provocar que Joe soltara un leve gemido, enseguida sentí como mi polera subía y subía sintiendo las calientes manos de Joe tocando mi piel hasta que logró guitarla del camino, sin antes masajear suavemente mis pechos.
- Joe… mejor será que te vallas –Dije agitada sin despegar mis labios de los suyos.
- No me pienso ir hasta hacerte el amor –Dijo sacando la voz mas sensual y seductora.
¿Por qué a mí? ¿Por qué siempre terminábamos en esto cuando en realidad no quería? Ni idea, pero Joe me ganaba.
Acaricié su torso descubierto y deslicé mis manos hasta el broche de su pantalón, luego tomé del borde y comencé a deslizarlo hasta lograr quitarlo y tirarlo al suelo.
- ¿Sabes… cuanto… te amo? –Dijo con voz entrecortada besando y mordiendo mis hombros.
- Igual yo… -Gemí en busca de sus ya rojos e hinchados labios, algo que me incitaba a seguir.
Se sujetó de mi cadera y sus labios que se encontraban devorando mi cuello, bajaron por mi pecho… siguiendo en línea recta llegó a mi vientre y se detuvo ahí para hacerme sentir única.
- Joe… -Gemí revolviendo su cabello húmedo.
Sentí como bajaba mis pantalones hasta lograr quitarlos.
Minutos… quien sabe cuanto tiempo más nos demoramos en quedar totalmente desnudos… era increíble como las caricias y besos de Joe lograban llevarme y traerme de las nubes.
No podía dejar de morder su lengua, sus labios, su cuello… esos lunares que me mataban… hasta que se separó de mi, nos miramos analizando como estábamos desgastando nuestros cuerpos… besó mis labios y luego dio un delicado y tierno beso en mi frente, separó mis piernas y se acomodó entre ellas.
Antes de cometer el tan esperado acto, llevé mis manos a su espalda y me sujeté de esta, mientras Joe sostuvo mi cadera y enseguida lo sentí entrar en mí, moviéndose con delicadeza y lentitud dentro de mí…
Ambos cuerpos subían y bajaban, mientras no podíamos dejar de desahogarnos soltando fuertes gemidos y gritos de placer a medida que la situación iba tomando velocidad.
Luego de tanto rato haciendo el amor lo sentí llegar dentro de mí, soltando un gemido sobre mis labios y yo sobre los suyos al sentirme completamente de el.
Cayó rendido sobre mi cuerpo, ambos tratando de tomar aire, ya mucho nos faltaba.
Nos tapamos con las sabanas de mi cama y quedamos a la misma altura para poder mirarnos a los ojos.
- Tu si que sabes como mejorar las cosas ¿Verdad? –Musité aun con falta de aire y llevé una de mis manos a su mejilla.
Habían centímetros en nuestros labios… pero esta vez solo queríamos estar así, tranquilos.
- Espero que… alguna vez entiendas que te amo y no vuelvas a desconfiar de mi –Dijo serio, peor luego esbozó una sonrisa.
- Lo lamento… -Musité apenada.
- Tranquila… -Tomó de mi cuello y me acercó para darme un beso en la frente- Te amo y eso es lo importante… -Susurró.
Queriendo estar refugiada en su pecho, me acerqué a el y rodeó mi cuello con su brazo. Comencé a cerrar mis ojos al sentir como acariciaba mi espalda de arriba hacia abajo y pronto… caí en un profundo sueño embriagada en su perfume.

Capítulo Nº8

Desperté cuando sentí una suave y delicada presión en mis labios, abrí lentamente mis ojos y ahí estaba Joe, besando mis labios.
Lo separé de mí y sonreí.
- Valla… vuelves a ser el mismo –Dije sonriente y le robé un beso.
- ¿De que hablas? –Sonrió y acarició mi mejilla.
- Bueno… -Risoteé despacito- Prométeme que no te enojarás –Dije esbozando una gran sonrisa.
- Dime… -Sonrió y depositó un beso en mi frente en señal de darme confianza.
- Bueno, empezaste a colocarte aburrido, ya no eras el divertido, el con que solía reír de nada, bueno, parece que vuelves a ser ese –Sonreí.
- ¿Qué? –Dijo serio y se alejó un poco para poder mirarme mejor.
- Si… bueno… -Musité nerviosa.
- ¿Me estás diciendo que me torné aburrido? –Noté como su voz molesta.
- No, no… o sea… eras, ya te dije que ahora no. –Dije tratando de mejorar las cosas.
- Oh vaya, si me encuentras tan aburrido… ¿Por qué no me dejas?
Se sentó en la cama y comenzó a buscar su ropa.
- ¡Joe! –Exclamé comenzando a molestarme- ¿Por qué eres tan inmaduro? Solo dije un comentario, fue una opinión… además, expliqué que eso era antes –Dije seria.
- No, si no… ya se lo que tratabas de decir, bien, me voy para que no te sigas aburriendo –Habló con sarcasmo.
Se vistió rápido y no me dejó otra opción que imitar su acto.
- Dios… ¿Por qué siempre te tomas todas las cosas a mal? –Dije siguiéndolo cuando salió de la habitación.
- Tu eres la que dice cosas que SI son para mal –Recalcó el “si”
- No, tú siempre piensas que trato de decirte cosas malas y malinterpretas todo –Dije enojada- ¿Y quieres saber algo? –Ya me sacó de mis casillas- ¡Piensa lo que quieras! ¡Ya no pienso soportarte más! ¿Sabes? Quiero vivir mi vida tranquila, estoy harta de escuchar tus estúpidos arrebatos de un niño de 3 años, y eso, porque apuesto a que le ganas… ¡No soporto más! ¡Has lo que quieras! –Grité tratando de aguantar el nudo que se había formado en mi garganta.
¿Por qué me hacía esto? El sabía que nos queríamos, sabía todo lo que yo sentía por el ¿Por qué siempre arruinaba todo? Esta vez la pelea entre los dos era mas grave, yo quería llorar, cosa que nunca hago, solía ser muy firme y derecha, pero ahora no.
- ¿¡Quieres decir que terminamos!? –Exclamó.
- ¡Como tu quieras! –Apreté mis puños.
- ¡Bien! Entonces… Ni te atrevas a buscarme, porque terminamos, queda asta aquí ¿oíste? –Dijo furioso.
- Mejor dicho… ¡Tu! No me busques a mí, no te quiero volver a ver Joseph, no quiero, ahora vete de mi casa –Apunté la puerta estirando mi brazo.
- ¡Genial! ¡Es lo que quiero! –Dijo serio.
Me miró por última vez y caminó dando grandes y fuertes pasos hacia la puerta, salió dando un fuerte portazo.
Miré la puerta por minutos, esperando a que mi novio… ¿Ex novio? Apareciera por esta, pero no… nunca lo hizo.
Corrí a un sillón y me tiré en este, tomé el cojín que sería victima de mis puños y dientes, estaba enojada así que de alguna manera tenía que descargar lo que sentía… entre lágrimas mordí, pegué y tiré valla a saber donde el cojín… Esto era lo peor que me podría haber pasado en la vida, no saben cuanto amaba a Joseph, lo amaba.
Comencé a pensar que sería de mí sin Joe a mí lado, supongo que… nada… además, ese baile que tanto amaba… ya no iría, pronto sería el baile de san Valentín en el colegio, mi pareja por supuesto era Joe, como dije… ERA Joe.

Capítulo Nº9

Las horas pasaron, se hacía de noche y yo aún seguía tirada en el sillón del living, mi hermana aún no llegaba a casa y cuando lo hizo, apareció con Kevin, supuse que pasarían la noche.
- ¿Qué haces ahí? –Dijo cuando me vio tirada.
- Nada… -Musité y me giré en el sillón para que no notara el rojo de mis ojos.
- ¿Por qué no te vas a acostar? –La escuché preguntar.
- Claro, lo haré.
No quería hablar con nadie y si irme a mi habitación me haría el favor, lo haría.
Me levanté de pocos ánimos, saludé a Kevin y me fui a mi habitación, al llegar me encontré con que mi celular sonando con esa molesta melodía que tanto le gustaba a Joe, miré la pantallita y colgué la llamada, era Nick, como dije, no quería hablar con nadie, menos con el.
Dejé el celular en silencio y lo metí a mi armario, levanté las sábanas de mi cama y me acosté tal como estaba.
Al día siguiente ni ganas me dieron de levantarme, me quedé tirada en la cama hasta tarde.
- ¡Hayley! ¡Te vienen a ver! –Escuché decir a mi hermana.
No, por favor no, no quiero ver a nadie, pero ya era tarde, la puerta se abrió y apareció mi amigo, sin decir nada, cerró la puerta y se sentó a los pies de mi cama.
- Tenemos que hablar –Musitó mirando el suelo.
- Lo se, pero créeme, ahora no es el momento. –Dije seria.
- Se lo que paso con Joe. –Desvió su mirada hacia mí.
- ¿Te lo contó? –Arqueé una ceja, Joe solía ser muy callado respecto a nuestra relación.
- No, lo supuse, pero no vengo a hablar de eso y Hayley… no quiero que evadas el tema, algún día tenemos que conversarlo.
- ¿Y elegiste justo este día para eso? –Dije molesta, me estiré nuevamente en la cama y me tapé con las sábanas hasta mis hombros.
- ¿No me dirás nada de lo que pasó entre nosotros? –Lo escuché musitar nervioso.
- Tu me emborrachaste ¿O se te olvidó? –Dije sin mirarlo- Yo no quise, además… comenzaste a beber por tu cuenta.
- Te veía tan feliz que… prefería eso a que estar arruinándole la vida a todos, en todo caso, siempre lo hago –Cerré mis ojos y suspiré.
- Vamos, no seas pesimista, eso te hace peor. –Susurró acariciando mis hombros.
- Ya deja, no importa –Dije aún con mis ojos cerrados- Solo quiero saber una cosa, algo de lo que me dijiste esa noche… ¿Fue verdad?
- Si –Musitó frío.
Me senté dando un gran salto y lo miré.
- ¿Qué dices? –Arqueé una ceja.
- Bueno… siempre me has… -Lo interrumpí.
- No sigas… -Dije seria- Nick, tienes una maravillosa novia, ella te ama y… -Me interrumpió.
- ¿Por qué insistes todo el tiempo de que siga con Cadie? no siento lo mismo por ella que por ti –Dijo enojado.
- Pues… tienes que quererla, Nick los dos no podemos estar juntos –Dije seria y me acerqué para acariciar su mejilla.
- ¿Por qué no? –Noté ese brillo en sus ojos.
- Porque… lo que siento por ti… es solo… ese amor de hermanos… -Mi voz sonó temblorosa esta vez.
- ¿Nunca te darás cuenta que puedo quererte y tratarte como se debe? no como lo hizo el estúpido de mi hermano… ¿Por qué lo amas a el que te ah lastimado tanto y a mí no? ¿Es el quien a estado en todo momento contigo? No… soy yo –Sollozó.
- Nick, yo… yo amo a tu hermano –Dije con mis ojos llorosos.
- Pero… Hayley… -Susurró.
- No hagas las cosas mas difíciles –Sollocé y me senté en la cama, apoyando mi espalda en la pared y abrasé mis piernas.
Nick se me acercó y se sentó a mi lado.
- Hayley… -susurró.
- ¿Qué? –Dije secando una lágrima ates de que saliera.
- Puedo… -Me miró- ¿Puedo besarte? –Dijo serio.
Lo admito, estaba mal… yo estaba mal, me sentía horrible, no quería dañar los sentimientos de mi mejor amigo, pues… no lo sentía las cosas que el por mi, pero… era tan fácil de dejarme llevar.
Solo asentí con la cabeza y cerré los ojos, sentí la suave mano de Nick en mi cuello y también como lentamente me arrastraba hacia sus labios…
Nos fundimos en un beso tierno, ni lento ni rápido… hasta que sin darme cuenta le di el espacio necesario para que su lengua comenzara a buscar a la mía.
Caí rendida en la cama y el se posesionó sobre mi.
Nos besábamos con ternura, nada comparado a lo de la otra noche. Muy respetuoso solo acariciaba mis mejillas y cuello, sin querer pasar a nada más.
Lo separé de mis labios y lo miré.
- No quiero dañarte –Musité triste y acaricié su mejilla sin antes depositar un beso en su frente.
Sin perder el contacto visual, tomé sus manos y las arrastré por debajo de mi polera.
- ¿Estas segura de esto? –Sonó nervioso.
- Recuerda que ahora estoy conciente de lo que hago –Sonreí.
Volvimos a besarnos, pero esta vez con desesperación, sentí sus manos acariciar mi vientre y a los segundos… mi polera estaba tirada en el suelo.
Acarició con delicadeza mis hombros, mis pechos, mi vientre.... No me quedaría atrás y tomé el borde de su polera levantándola cada vez más hasta lograr quitarla.
Acaricié su fuerte espalda… su piel era tersa y de apoco noté como iba humedeciendo.
Solo eran caricias delicadas… no podía dejar de subir y bajar mis manos por su espalda… cuando sentí como sus labios bajaban a mi cuello y al parecer se quedarían ahí por un largo rato, su lengua haciendo pequeños roces con mi piel dejaba mi cuerpo inmóvil, sin tener mas opción que cerrar los ojos y gemir despacito.
- ¡HAYLEY! –Escuché exclamar a una voz femenina.
Enseguida Nick y yo dimos un gran salto separándonos y ahí estaba mi hermana, apoyada en el umbral de la pieza mirándonos con grandes ojos.
- ¿¡Que mierda hacían!? –Exclamó.

Capítulo Nº10

Sin responder tomé mi polera y me la puse, lo mismo hizo Nick.
- Yo… estem… nada –Balbuceé nerviosa.
- Nick, quieres salir –Dijo mirándolo.
- Eh… si –Dijo nervioso- Nos vemos –Me miró y luego salió de la habitación.
Mi hermana cerró la puerta y se apoyó en esta cruzándose de brazos.
- Quieres explicarme que fue lo que acabo de ver –Dijo seria, su voz estaba totalmente fría.
- Oye… oye… solo fue, algo del… momento… yo… -No sabía que decir.
- ¿hace cuanto tiempo engañas a Joe con el? –Me miró fría.
¿¡Que!? Pensé que lo que le importaba era que estaba apunto de acostarme con Nick, no que hubiese “Engañado a Joe”
- Yo no estoy engañando a nadie –Ordené mi cabello- Soy una persona libre ¿Sabías?
- ¿Libre? –Arqueó una de sus cejas- ¿Y que hay de Joe?
- Terminamos ayer. –Dije seria… tratando de que al pronunciar la frase no se formara un nudo en mi garganta.
- Significa que… ¿No irás al baile de san Valentín? –Sonrió.
La quedé mirando seria… ¿Cómo tan descarada?
- Pasa que los vecinos querían que cuidara a Tom mientras ellos salían, me iba a quedar con Kevin, pero ahora que tu… -Al verme tan seria se calló- Oh… este… disculpa –Dijo nerviosa.
- No te preocupes… ya pasó… -Suspiré- yo me quedo con Tom. –Dije sin ánimos.
Así comenzaron a pasar los días, mejor ni mencionar como eran, aburridos y largos… ¿Saben? Hasta extrañaba las ridículas discusiones de Joe.
El baile de san Valentín se acercaba, pero ya ni el caso…. No iría punto final, aunque Nick me seguía insistiendo.
Era un día viernes, solía quedarme a almorzar en el colegio, esta vez el puesto de Joe era reempezado por Nick.
- y… ¿Qué tal tu examen? –Dijo mirando el suyo.
- Un asco –Reproché- reprobaré álgebra si no consigo un nuevo tutor.
Joe solía enseñarme, las matemáticas eran su fuerte.
- Soy malo para matemáticas –sonrió mi amigo- ¿Y en historia? –Sonrió.
- Me va bien –Sonreí y levanté mi vista para mirarlo.
Antes de fijarme en sus ojos miré detrás de su hombro, no podía ser… Era Joe sentado en el grupito de… “Los populares” Sentado sobre la mesa y en sus piernas a una chica de pelo dorado que llegaba un poco mas arriba de su ombligo, y al llegar a las puntas se formaban unos finos rizos. Su falda era de un rosa pálido, exagerada para mi gusto y una polera del mismo tono y algo escotada.
El la abrazaba y de ves en cuando besaba su cuello.
Me quedé pegada mirando la escena, hasta que Nick lo notó.
- ¿Qué tanto miras? –Dijo girando su cabeza.
Mis ojos se cubrieron de lágrimas y Nick me miró.
- Vamos, no lo prestes atención –Me miró nervioso.
Tomé mis cuadernos y los metí en mi morral, me lo colgué al hombro y salí a paso apresurado secando mis lágrimas, Nick me siguió.
- Mira... es tu ex… -Escuché decir a la chica cuando pasé por al frente del grupo.
No escuche alguna respuesta de Joe, solo se que quería desaparecer de ahí mismo.
- Hayley, ¿Adonde vas? –Dijo Nick al verme caminar hacia la salida del colegio.
- Me voy, no me sigas –Dije enojada.
Solo lo sentí correr detrás de mí. Llegamos a un parque, caminé hacia un árbol, tiré mi mochila al verde césped y me senté apoyando mi cuerpo en el árbol y abrasé mis piernas escondiendo mi rostro entre ellas.
- Hayley, no le prestes atención, lo hace para llamar la atención, el te quiero –Musitó mientras acariciaba mis manos.
- No… ya no siente nada por mi, lo odio, lo odio –Repetí una y otra ves mirando a Nick.
- Tranquila, se que el aun te quiere –Sonrió acercándose y posando una de sus manos en mi mejilla.
Me quedé callada y me dejé en los labios de Nick, los necesitaba.
- Bésame –Susurré con los ojos cerrados.

Capítulo Nº11

- No… -Lo escuché susurrar.
Abrí mis ojos despacio y lo miré, estaba serio sentado frente a mí.
- Disculpa… yo… me dejé llevar –Dije nerviosa y oculté el rojo de mis mejillas con mi chaqueta, simulando que tenía frío.
- Tranquila… solo que… no quiero que me pidas eso por estar mal por Joe –Dijo serio.
- No, no… yo entiendo… -Dije seria.
- Será mejor que volvamos a casa –Se puso de pie y me estiró una mano para ayudarme a ponerme de pie.
Llegué a la puerta de mi apartamento y entré esperando a que Nick me siguiera, pero no entró.
- ¿No pasarás? –Dije seria e incómoda.
- ¿Está Lissa? –Dijo serio.
- No, tenía universidad.
- Oh, bien –Sonrió- Aún no aguanto ver su cara –Rió.
Caminamos hacia mi habitación, al llegar tiramos los morrales a algún rincón y nos recostamos en la cama para mirar la tv, rodeó mi cuello con sus fuertes brazos y me apoyé en su pecho.
- Que estúpido… -Dije riendo, disfrutando el programa.
Solo lo sentí reír despacito, luego levantó su cuerpo apoyándolo en su codo y me quedó mirando para luego cerrar los ojos y apoyó sus labios en mi frente.
comenzó a acariciar mi cabello, ambos con los ojos cerrados; Nick buscó suavemente mis labios, besando mi frente, mis mejillas, hasta llegar a mi boca y nos fundimos en un beso apasionado e incontrolable, rodeé su cuello con mis brazos y él se abrazó fuertemente a mi cintura, acariciando mi espalda de arriba abajo hasta que encontró el primer botón de mi camisa, y comenzó a desabotónalos todos lentamente, uno por uno, hasta que llegó al último, posó sus manos en mis hombros por debajo de la camisa y la deslizó lentamente hacia atrás, al terminar enseguida fue por mi falda y calzas, dejándome sólo en un conjunto de ropa interior blanca; yo le saqué la corbata, sin prisa, mirándolo a los ojos en todo momento, besando sus labios nuevamente, desabroché los botones de su camisa y lo dejé sólo con los pantalones…Nick se posicionó sobre mí, bajó con sus labios hasta mi vientre y nuevamente comenzó a subir por mi cuerpo, besándolo, hasta que llegó hasta mis labios, nos abrazamos fuerte, lo ayudé a sacarse los pantalones, sin dejar de besarnos desesperadamente en los labios, acariciando mi cuerpo por completo se encontró con el broche de mi bracier pata así deshacerse de el, así mismo fue con toda nuestra ropa que nos quedaba en el cuerpo, él comenzó a bajar por mi cuello, mis pechos, mi vientre, mientras yo cerraba los ojos y me mordía el labio inferior, para controlar tanta pasión y tanto placer… cuando él estaba a punto de entrar en mí, me sujetó la cara y nos miramos a los ojos…- He esperado tanto este momento… toda mi vida, ahora… estamos conciente –musitó y sonrió para luego besarme.- Solo… hazme tuya. –suspiré, fundiéndonos en un apasionado beso.Nick y yo nos miramos a los ojos, él se afirmó de mis caderas y, lentamente, lo sentí entrar en mí; fue un momento sublime. Nick cerró los ojos, me besaba las mejillas y el mentón mientras masajeaba mis pechos intensamente, y yo me aferraba a su espalda y mordía su cuello, gimiendo y dejando salir poco a poco el inmenso placer que sentíamos. Estuvimos así un buen rato, disfrutando lentamente de aquel momento mágico, hasta que no pudimos más y, en un grito lleno de placer, ambos llegamos… Caímos rendidos de tanto placer, se recostó en mi pecho, entrelazando mis dedos con los suyos, suspirando y gimiendo, felices y agotados; nos metimos bajo las sábanas, abrazados y besándonos.
Al estar acostados, posó una de sus anos en mi mejilla y se puso serio.
- Quiero que seas feliz… -susurró.
- ¿A que te refieres? –Dije mirando directamente a sus almendrados ojos.
- Quiero que estés con Joe… es a quien verdaderamente amas ¿Verdad? –Vi como intentó sonreír.
Desvié mi mirada hacia otro rincón de la habitación.
- Tranquila –Dijo acercándome a el y besó mi frente- no quise incomodarte.

Capítulo Nº12

- Ven aquí… -Dijo sonriendo y me hizo apegarme a su cuerpo.
Me refugié en su pecho desnudo, inhalé ese exquisito olor de su perfume, pero esta vez se encontraba mezclado con el mío.
- Duerme… -Susurró acariciando mi cabello.
Cerré mis ojos dejando que el sueño, el cansancio y ese exquisito olor me llevaran lejos.
Desperté en cuando mis ojos captaron la ausencia de luz en mi habitación, con cuidado los abrí y me di cuenta de que a mi lado solo estaba mi almohada blanca, las sabanas arrugas e impregnadas al perfume de Nick.
Mi cuerpo aún estaba desnudo, la puerta cerrada y la ropa de Nick ya no estaba en el suelo, supuse que debe de haberse ido antes de que mi hermana llegara.
Me vestí con mi pijama ligero azul claro… algo que Joe había elegido y últimamente comencé a usar mucho.
Me aproximé hacia mi calendario y ahí estaba una fecha pintada con un marcador rosado, el baile que todas las parejas esperaban… al parecer también las que no. Solo hice una mueca de desagrado al saber que pasaría esa noche cuidado a un muchachito de solo 5 años, tierno, pero desordenado, debía prepararme para luego de su visita ordenar la casa por la cual pasaría un torbellino.
Los días en el colegio eran lentos, aburridos… el solo verse pasear a mi ex casi de la mano con esa cuiquilla me alteraba, lograban hacer que quisiera no existir, correr y tirarme en un vacío, pero no, no lo demostraría, debía ser firme.

14 de Febrero.
- ¿Y? –Dijo mi mejor amigo sentándose enfrente de mí.
- ¿Qué? –Dije fría, estaba molesta.
- Supongo que vendrás en la noche ¿Verdad? –Sonrió.
Lo miré enojada ¿Acaso estaba bromeando? Díganme… ¿Quién iría a un baile que en que el tema es el… amor, las parejas? Ni loca.
- Nick… -Sonreí- ¿Eres estúpido o qué? –Dije enojada y comencé a guardar mis cuadernos en el morral.
- Vamos, San Valentín no solo trata de tener pareja. También de la amistad –Me animó.
- Pues déjame decirte que nadie en el colegio tiene ese concepto, no pasaré una noche, en el rincón de un salón, sola… No pienso, además… no quiero ver llegar a Joe con su… noviecita –Dije con rabia.
- Te pasaré a buscar con Cadie alrededor de las… 8 –Sonrió.
- Bien, como quieras –Planeaba irme a casa de mis tíos, cerca de casa.
Me miró desconfiado.
- Además… -suspiré- Ni si quiera tengo vestido.
- o sea que… ¿¡Si piensas ir!? –Exclamó- ¡Ja, lo sabía!
- Cállate, le ordené… no quiero ir, Nick, por favor no me obligues, si me traes solo lograras empeorar mi estado sentimental ¿No ves que de apoco iré superándolo? Pero claro, no si me colocas enfrente de el.
- Pero piensa… ¿Crees que solo el puede jugar? Vamos, te divertirás, eres atractiva… -Agachó su cabeza al pronunciar tales palabras y noté sus mejillas de un rosado intenso- divertida y no tienes idea de que hay muchos chicos que mueren por ti –Guiñó un ojo- Vamos, al final será Joe quien termine sufriendo, no le hagas saber que logró dejarte en casa mientras el se divierte, no lo hagas ganar.
Las palabras de Nick eran bastantes convincentes… Tenía razón, no por el iba a amargar mi vida, tenía que seguir adelanta, con o sin el mi vida tendría que ser perfecta y debía demostrárselo.
Al llegar a casa, lo primero que hice fue avisar a mi hermana de mis planes, busqué por media ciudad algún vestido simple, pero a la vez que fuera lo bastante lindo para llamar la atención, claro, no me vestiría como la de ojos azules que ahora acompañaba a Joe, no era de andar presumiendo.
Me arreglé, peiné, maquillé… y todo sola, no acostumbraba a tener la ayuda de mi hermana cuando se trataba de salidas.
Finalmente estuve lista y ni si quiera había tuve el tiempo para caminar hacia el espejo completo de mi closet y aprobar mi apariencia, ya que tocaron el timbre… miré la hora y justamente… eran las ocho en punto.
Tomé mi pequeña cartera que no llevaba más que mi celular y un brillo. Comencé a caminar hacia la puerta con en corazón en la boca, los nervios me invadían. Giré la manilla y lentamente deslicé la puerta hacia atrás.
Me fijé directamente en los ojos de la silueta que se encontraba frente a mí, sinceramente no me lo esperaba, estaba sorprendida, el por su parte estaba reluciente… ese clásico esmoquin color negro que todos solían llevar, ahora era de un color crema… mas bien beige, su camisa estaba bien planchada, la corbata era negra… llevaba las manos en los bolsillos, su pelo estaba peinado, pero aún así… esa rebeldía que lo caracterizaba seguía en el.
Nos quedamos mirando sin decir ni una sola palabra.

Capítulo Nº13

- Estás… tu… estás… -Musitó entrecortado.
- No tengo idea –Sonreí suave- no alancé ni si quiera mirarme al espejo –Agaché mi cabeza.
Tomó de mi mano, me llevó hacia mi habitación y me puso al frente del gran espejo… ahí estaba mi figura y luego a mi lado, apareció mi mejor amigo.
Nuestros trajes combinaban, el mío era blanco, la parte superior llevaba una fina tela con figuras que me parecían a ser flores, claro, no se notaban, solo eran un detalle y la parte inferior era abultada, una suave tela brillaba sobre la de abajo, todo blanco, mas bien parecía novia.
- Estás hermosa –Susurró, me acercó a el y besó mi frente- Será mejor que bajemos, Cadie espera en el auto.
Tomó de mi mano y entrelazó nuestros dedos hasta llevarme fuera de mi departamento, nos separamos y bajábamos al auto, ahí esperaba Cadie, muy bien arreglada, la verdad, se veía hermosa.
Todo el camino hacia el colegio, fui jugando con mis manos, nerviosa sin esperar nada más de esta noche que decepción, ahora pensaba en lo mal que había hecho con venir.
Finalmente llegamos al colegio, bajamos del auto e hice caminar a Nick delante de mí acompañando a su novia, no quería interrumpir entre los dos, sabía que ella no confiaba mucho en mí.
Escuché de lejos el murmullo de las personas y una suave música de velada sonando, me detuve unos pasos antes de entrar al gimnasio viendo como mi amigo y su novia entraban, pero luego giró la cabeza para verme.
- Hayley… -Susurró con una sonrisa- Vamos.
Me estiró una mano y me acercó a la entrada.
Todo estaba decorado a la perfección, globos en forma de corazones y delicadas cintas bordeaban el gran gimnasio.
- Nick, ni te atrevas a dejarme sola –Dije mirando el mar de gente.
Me volteé para buscar a mi amigo, pero ya no estaba, oh bien ¡Perfecto!
Caminé sola entre todas las parejas, esto realmente era incómodo.
Mejor sería ir por ponche, hablo de ese rico jugo sin alcohol que los profesores solían darnos, tomé un vasito y lo estiré para que el elegante mozo que atendía me sirviera un poco cuando un imprudente brazo casi logra derramar el ponche en la mesa.
- ¡Maldición! –Exclamé y me volteé enojada.
Me quedé callada mirándolo a los ojos, esos ojos los cuales no había mirado con detención por hace ya tiempo.
- Lo siento –Musitó serio y se hizo a un lado.
Me quedé en silencio con el brazo de jugo en mis manos mirando la mesa, ni si quiera era capaz de moverme.
- y… -¡Bien! ¡Me habló!- ¿Quién es tu Valentín? –Dijo girándose hacia mí para mirarme.
- Supongo que… nadie –Dije seria y rodé mi mirada hacia el- Supongo que viniste acompañado de… no se como se llama –Di un sorbo a mi ponche.
- No… -susurró- ella tiene novio –Imitó mi acto.
Me quedé callada, o si… novio ¿Y por eso tan amorositos? Que mas da, ya no estoy con Joe, ahora no importa.
Comenzábamos a hablar, pero no sabíamos de qué, era algo realmente incómodo.
- Y… tu… estás… te ves… -Balbuceó en un momento.
- ¿Si? –Lo ayudé a continuar.
Quedamos en silencio, yo esperando alguna respuesta de su parte, pero nada.
- Hayley te ves… -Fue interrumpido.
- Hayley… -Sonrió Jeremy.
- Oh... Estem… Jeremy, Hola –Sonreí.
- ¿Bailas? –Sonrió.
Lo miré de pocos ánimos y luego suspiré al ver que Joe mantenía su cabeza agachada.
- Claro –Susurré sin ánimos, no me agradaba decir que no en estas ocasiones.
Tomó de mi mano y me llevó a la pista de baile, como eran canciones de ritmo lento estuve obligada a poner mi mano en su hombro, mientras la otra tomó la de Jeremy otra mano en mi cintura.
El solo sonreía y danzamos lentamente al compás de la música.
- Te ves maravillosa ¿Sabías? –Sonrió.
- Gracias –Sonreí sin ánimos.
Solo lo escuché balbucear temas que para mi no eran de mi importancia, además de que ahora estaba pendiente de que si Joe aparecía en mi busca… pero nada.
Quizás cuanto tiempo estuvimos bailando y me di cuenta de que debería darme por vencida, Joe no vendría por mí sin dejarme más opción que sonreír y aprovechar el tema de conversación con un amigo.
- ¿Hablas enserio? –Pregunté riendo ante una anécdota que contaba.
- Claro que si, fue humillante –confesó riendo.
Traté de cesar mi risa cuando siento una fría mano sobre mi descubierto hombro derecho.
Enseguida cesamos de balar y me volteé para mirar quien era… ahí estaba Joe, serio y perfectamente parado frete a mí.
- ¿Puedo? –Miró a Jeremy en señal de pedirle mi mano.
- Claro… -Dijo algo molesto.
- Bailaremos mas tarde –Dije con una sonrisa.
Solo sonrió y se alejó.
Nos quedamos parados uno frente al otro, sin saber como reaccionar mientras una conocida canción comenzó a sonar… [i]so close[/i]
Me miró y llevó una lentamente una de sus manos a mi cintura, tomó la mía y la llevo hacia su hombro, entrelazamos nuestros dedos y comenzamos a bailar sin pronunciar ni una sola palabra…
Nos mirábamos directo a los ojos, esperando alguna respuesta… pero se nos olvidaban que… no había.
- Estás hermosa… -Susurró serio.
- Estás muy… apuesto –Respondí con la misma seriedad de el.
La letra de la canción que sonaba era hermosa y lograba dejarme llevar, por lo que sonreí y agaché la cabeza.
- ¿Qué sucede? –Sonrió buscando mi mirada.
- ¿No te recuerda algo? –Lo miré a los ojos con una sonrisa.
- ¿Hablas de esa vez que… nos escapamos y bailamos sin música? Recuerdo que te prometí algún día hacerlo formal –Sonrió.
- Si… -Susurré y mi expresión se tornó triste.
Dejamos de bailar en medio de la pista agaché mi mirada y miré el piso.
- Hayley… -lo escuché susurrar y llevó una de sus manos a mi mentón para levantar mi rostro y lograr mirarnos- Perdóname… nunca quise… yo… te amo –Susurró y noté ese brillo en sus ojos, esta vez de lágrimas- Perdóname… -repitió- no tienes idea de todo lo que te amo… te amo… y te extraño, es difícil si no estás a mi lado, por favor… perdóname.
Tomó mi rostro con ambas manos y me condujo hasta sus labios, logrando un perfecto beso… capturó mi labio inferior con tanta ternura que no resistí, llevé mis brazos hasta rodear su cuello con ellos y profundizar el beso.
- Vamos nos de aquí –Susurré sobre sus labios con los ojos cerrados.
Lo necesitaba.

Capítulo Nº14

Tomó de mi mano entrelazando sus dedos con los míos y comenzó a guiarme por el mar de gente…. Busqué con mi vista a Nick, no quería que se preocupara por mi… lo logré encontrar, estaba sentado con su novia en un mesa, solo le hice señales con la mano y al verme se quedó serio… pero luego esbozó una sonrisa, lo logré notar sin ánimos, pero solo dirigí mi mirada hacia el frente donde Joe seguía de espaldas a mí tirándome de la mano.
Salimos del gimnasio para luego irnos al gran patio y recorrerlo sin apuro por la oscuridad.
En silencio y tomados de la mano caminamos alejándonos del gimnasio.
- ¿Te dije que te veías hermosa? –Lo escuché susurrar.
Lo miré y mantenía su vista fija hacia delante.
Detuve nuestro andar, quedamos frente a frente y tomé sus manos.
- ¿La quieres? –Pregunté mirándolo a los ojos.
- ¿De quien hablas? –Arqueé una ceja.
- De la chica rubia que sueles acompañar estos días –Musité tranquila.
- No… -susurró acariciando mi mejilla y sin dejar de mirarme a los ojos.
Nos quedamos en silencio cuando sentí como un gran sonido me asustaba, era un trueno… posiblemente comenzara a llover.
- Lloverá –Susurré.
- ¿Bailas? –Sonrió.
- ¿Qué? –Arqueé una ceja sonriendo.
- Ven… -Dijo sin quitar esa perfecta sonrisa de sus labios.
Tomó de mi cintura y mi mano, mientras la mano que me quedaba libre la posicioné sobre su hombro.
- No hay música –Dije sonriendo y comenzando a danzar a un ritmo coordinado por ambos.
- Somos nosotros… -Dijo llevando una de mis manos hacia su corazón, el rito de su corazón.
Apoyé mi cabeza en su pecho y cerré los ojos mientras sentí como acariciaba mi cabello.
- Te amo… -Dije en un suspiro.
- Igual yo… -susurro.
Así nos quedamos por un buen rato, danzando solos… sin interrupciones ni nada, en medio de los árboles que se encontraban alejados del gimnasio.
Luego de no se cuanto tiempo sentí su respiración por mi cuello, a la misma vez que grandes gotas de agua comenzaban a caer sobre nuestros cuerpos…
Cerré mis ojos y levanté mi rostro buscando sus labios, hasta que finalmente lo logré.
Enseguida nos besamos con pasión, sintiendo como su lengua abría camino entrando en mi boca, llevé mis brazos a su cuello logrando que el beso fuese mas profundo, sus manos se sostenían en mi cadera.
Nuestros cuerpos estaban empapados producto a la lluvia. Joe tomó de mi mano y comenzó a correr y abrió la primera puerta que se le cruzó al entrar en el edificio, pera su suerte, era un baño, cerró con seguro y enseguida me pegó a una pared, besó mi cuello mientras no me dejaba mas opción que soltar suaves gemidos… Subí mis manos arrastrándolas por su pecho y llegué a su corbata. Querer tenerlo solo para mí me desesperaba.
Su camisa era transparente producto al agua y el ver su morena piel a través de esta me incitaba a seguir… Desabroché uno por uno los botones, sintiendo como sus manos acariciaban mi espalda en busca del cierre de mi vestido.
Al tener su camisa desabrochada, aproveché de tirar el esmoquin y esta al suelo… dejando ese perfecto torso al descubierto.
Mi vestido cayó pesado al suelo y mi cuerpo quedó cubierto solo en ropa interior.
- Te extrañaba tanto –Suspiró sobre mis labios.
- Igual yo… -Dije en un susurro y me separé de sus labios para poder tomar aire y luego volver a capturar su labio inferior con mis dientes.
Sus húmedas manos acariciaban mi vientre, mis pechos masajeándolos con delicadeza y mis hombros… Lentamente fueron bajando hasta llegar a mis piernas, las sujetó bien y de un salto estuve rodeando su cintura con ellas.
Me llevó hacia un mueble y me sentó sobre este.
Enredé mis dedos en su cabello completamente mojado e hice presión en nuestros labios para que el beso fuese más apasionado e intenso.
Sus manos subían y bajaban por mis piernas de forma vertical mientras yo bajaba el cierre de su pantalón.
Quedamos en ropa interior y producto a la lluvia y también el sudor que emanaban nuestros cuerpos la tela blanca de mi ropa interior superior comenzaba a traslucirse.
Sentí como acarició una vez más mis pechos, pero esta vez con el propósito de quitar el bracier del camino… así lo hizo y en un rato más, lo mismo con la única prenda que seguía en mi cuerpo.
Subí y bajé unas cuantas veces mis manos por su pecho, sintiendo lo perfecto que era. Suspiré al tener en mente que nuevamente estaba conmigo, como había extrañado su piel, su aroma, su voz, todo el… y ahora esperaba que después de esto las cosas cambiaras.
Sentí como tomó de mi cabello y me tiró hacia atrás… dejándole todo el espacio que quisiera para que besara mi cuello, mi pecho y luego bajar hasta mis pechos y vientre… sintiéndolo todo esto, gemí con fuerzas logrando un total descontrol en ambos... llevé mis manos a su espalda y de ahí las deslicé hasta llegar a sus caderas, tomé el borde de sus boxers negros y peligrosamente los fui bajando lentamente.
Finalmente ambos sin nada en nuestros cuerpos… ahora lográbamos acariciarnos como nunca lo habíamos hecho.
Se acomodó entre mis piernas, se sujetó de mi cintura y yo de sus caderas… y enseguida lo sentí entrar en mí con fuerzas… Gemí al sentir como se movía en mi de una forma especial y única, solo como el podía hacerlo…
- Te amo –Gimió con los ojos cerrados y luego me robó un beso mediante que entraba mas en mi.
Ambos abrimos los ojos y nos miramos, sin dejar de hacer el amor durante mucho rato.
Ya ni un cuerpo daría más… lo sentí llegar dentro de mi con un fuerte gemido sobre mis labios, mientras yo aún seguía enterrando mis uñas en su espalda.
Acomodamos nuestra ropa en el suelo, Joe se recostó sobre esta y yo sobre el.
- Te amo… -Susurré sobre sus labios.
- Igual yo… -Sonrió y besó mi frente.
Volvimos a besarnos apasionadamente en los labios, sintiendo como a su lengua aún le quedaban energías para recorrer mi cavidad bucal por completo.
Separamos nuestros labios y me recosté sobre su pecho que subía y bajaba, mientras su corazón palpitaba agitado.

Capítulo Nº15

Nos quedamos ahí tirados por quien sabe cuanto tiempo, sintiendo como sus manos acariciaban mi húmeda espalda de arriba hacia abajo-
- Te adoro ¿Sabías? –Musité acariciando su pecho.
- Igual yo… -Besó mi cabello.
Volvimos a vestirnos y salimos tómanos de la mano.
Al llegar al gimnasio ya no había mucha gente.
- Tengo sueño… -Dije llevando mis manos a los ojos.
- ¿Quieres ir a casa? –Dijo antes de besar mi frente con ternura.
- Si, estaría bien… -Bostecé.
Antes de salir nuevamente, busqué a mi mejor amigo, pero este ya no estaba… fui por mi pequeña carterita en una sala y miré mi celular, mas de 30 llamadas perdidas.
- ¿Es Nick? –Dijo Joe espiando mi celular detrás de mí.
- Si… -Susurré y me giré hacia el- Últimamente… estaba preocupado por la relación entre los dos… -Es lo que yo creo.
Solo murmuró sospechoso, tomó de mi mano y salimos hacia el estacionamiento, subimos a su auto deportivo y comenzamos el camino a casa.
En todo el trayecto no pude hacer más que admirar su hermoso rostro, lo lindo que se veía… su sonrisa, sus ojos brillantes, todo.
Al llegar a mi departamento, subimos por el elevador a mi piso y al entrar todas las luces estaban apagadas.
- Supongo que… -Dijo en la entrada de mi casa en un susurro- Supongo que ya tengo que irme… -Sonrió sin ánimos.
Solo sonreí, tomé de su mano y lo tiré dentro de mi apartamento, cerré la puerta y rodeé su cuello con mis brazos.
- ¿Quieres dormir conmigo? –Susurré seductoramente sobre sus labios con mis ojos cerrados.
Solo sentí sus manos en mi cintura y luego nos besamos apasionadamente en los labios.
- Seguro –Susurró.
Silenciosos fuimos a mi habitación, al llegar cerró la puerta y yo me aproximé a mi cama, corrí mi pelo y comencé a jugar con el cierre de mi vestido, cuando sentí como Joe me hacía el trabajo mas fácil.
Solo suspire sintiendo como bajaba el broche de a poco y en segundos mi vestido calló al suelo, sin voltearme sentí sus manos en mi vientre, acariciándolo con la yema de sus dedos.
Me volteé hacia el, tomé de sus brazos y me dejé caer sobre la cama riendo.
- Te ves hermosa –Dijo deteniendo su risa y acomodando mi pelo detrás de mi oreja.
- Solo quítate la ropa, no aguantaré mas –Ordené entre risas- Digo, quiero dormir, estoy cansada –Dije inocente.
Solo cerré mis ojos sintiendo su aliento embriagador sobre mis labios y a los segundos capturó con sensualidad mi labio inferior.
Acaricié su pecho tomando nuevamente los botones de su camisa y comencé a desabrocharlos mientras el se encargaba de quitar su esmoquin.
Ambos cuerpos nuevamente en ropa interior, nos acariciábamos con lentitud, había sido mucho el tiempo en que no nos habíamos sentido.
- Joe… Joe… -Dije entre sus besos, era imposible quitármelo de encima.
- Si… -El se alejó.
- ¿Dormimos? –Sonreí.
- Pero Hayley… quiero… -Dijo molesto.
¡NO! ¡POR FAVOR NO! Que se enoje en estos momentos no se lo aguantaría.
- Shh… -sonreí poniendo mi dedo índice sobre sus labios.
Nos metimos dentro de las sábanas y nos abrazamos, quedando frente a frente.
- ¿Prometes ser silencioso? –Susurre acariciando su mejilla con una sonrisa traviesa.
- Lo prometo… -Sonrió seductor y mordió mi labio inferior.
Se recostó sobre mi, acariciando mis pechos y vientre… no tengo idea como nos quedaba energía para repetir el momento, pero para mi… n eran las energías, si no lo que uno sentía por el otro.
Las sábanas provocaban que el calor fuera más intenso.
Las caricias cada vez se hacían más profundas y el deseo de gritar y gemir con fuerzas se hacía más presentes.
- Te amo –Gimió agitado sobre mí.
Solo besé sus labios, enredando mi lengua con la suya, desafiándola en una guerra.
Al fin desnudos nuevamente… se posicionó entre mis piernas y se sujetó de mi cintura, mientras que yo de su espalda y así poder descargar el placer que sentía.
Comenzó nuevamente a entrar en mi… mientras gemía tan despacio que ni si quiera se escuchaba, cerré mis ojos y besé sus labios mientras la velocidad de Joe dentro de mi comenzaba a ser mas rápida y violenta.
Ya no aguantaba… necesitaba gritar… y se me olvidó el hecho de que mi hermana seguramente dormía en la pieza del otro extremo.
Gemí sobre sus labios al igual que el... finalmente completamos el momento tan maravilloso y cayó sobre mi pecho.
Nuestros pechos subían y bajaban de una forma exagerada, pero ni si quiera nos importó…
Joe se recostó a mi lado, me refugié en su pecho, rodeó mi cintura y caímos en un profundo sueño.

Capítulo Nº16

Desperté a eso de las 8 de la mañana aún refugiada en el cálido pecho de Joe que en comparación con anoche subía y bajaba a un compás calmado y tranquilo.
Tenía que despertarlo para que se vistiera así que con dulzura comencé a besar su pecho con dulzura, subiendo hasta sus clavículas, luego a su cuello, mentón… hasta llegar a sus delicados labios.
Ahí estuve entretenida por bastante tiempo, hasta que el muchacho despertó.
- Hola… -Susurró aún con sueño y sus ojos se mantenían cerrados.
- Es hora de que nos vistamos… a Lissa no le molestará que tomemos desayuno todos juntos. –Dije suavemente acariciando su frente- Entraré a bañarme, será mejor que cuando yo salga estés listo.
- ¿Nos bañamos juntos? –Suspiró.
Guardé silencio y pensé bien.
- Seguro –Sonreí y le robé un pequeño beso.
Nos escabullimos hacia el baño y ahí nos encerramos, metiéndonos a la ducha comenzando con esas lentas caricias matadoras.
No pasamos a nada más que eso, ambos sabíamos que ni un cuerpo resistiría más.
Al salir, nos secamos el cabello y al vestirnos salimos por nuestro desayuno.
Para nuestra suerte Lissa aún no se levantaba, así que pudimos disfrutar un desayuno solos.
Mi hermana apareció a la media hora pasada, con Kevin detrás de ella.
- ¿Qué rayos haces tu aquí? –Expresó el hermano de mi… novio… ¿Ex Novio – novio? Dios esto me confundía.
- ¿No que ustedes habían terminado? –Dijo mi hermana en un tono de mal gusto.
- Em… si –Dije sin saber que responder.
- Oh… Hayley ¿Podemos hablar? –Dijo mirándome serio.
- Claro –Sonreí.
Joe tomó de mi mano y me sacó de la cocina, nos encaminamos hacia mi habitación y cerró la puerta.
- ¿Qué sucede? –Arqueé una ceja.
- Necesito preguntarte o decirte algo –Susurró acercándose y tomando de mis manos- Se que todo lo que pasó entre nosotros, hablo de… bueno nuestro separo, se que la culpa fue mía… y no lo sé, quiero hacer algo por ello, quiero cambiar y se que no lo hice muy bien este tiempo que no estuvimos juntos… pero… Hayley ¿Quisieras volver conmigo? –Dijo tomando de mi mentón y logrando que nuestras miradas se encontraran.
¿Creen que sería capas de negarme a esos ojos? Pos supuesto que no.
- Volvería contigo todas las veces que fueran necesarias –Susurré.
Acercó sus labios a los míos y terminamos fundidos en un delicado beso… un beso lleno de amor, tranquilidad, pasión, ternura… todos los sentimientos y reacciones que pudimos haber tomado o tenido en esos momentos.
Sus manos quietas en mi cintura y mis manos en sus mejillas, acariciándolas con suavidad.
Pasamos el resto de la tarde juntos… no queríamos separarnos más, pero Joe tendría que irse… supongo que ya deberían extrañarlos en casa.
Cuando se fue, contenta y emocionada corrí al teléfono, me estiré en mi cama y marqué el número de celular de Nick, solo le dije que nos juntáramos en la plaza a la cual siempre íbamos en media hora y así fue.
Al verlo caminar serio con sus manos escandidas en sus bolsillos corrí hacia el y lo abrasé.
- Adivina que –Dije emocionada abrazándolo.
- ¿Qué sucede? –Se alejó serio de mi, pero ni si quiera lo noté.
- Joe y yo somos pareja nuevamente –Sonreí emocionada.
- Debí suponerlo –Dijo serio.
Solo guardé silencio y lo mire fijo.
- ¿Sucede algo? –Me aventuré a preguntar.
- No, no… nada… solo que, debí esperar este momento.
- ¿Qué quieres decir? –Arqueé una ceja.
- Siempre supiste que me gustabas ¿Verdad? –Miró el suelo.
- Estem… si… -Musité nerviosa.
- Pues… pensé que nunca volverías con Joe y que posiblemente los dos lograríamos tener algo, lo siento, fui un inútil –Dijo serio y levantó la vista para encontrarse con mis ojos.
- Nick… -Llevé una de mis manos a una de sus mejillas- Te dije que esto pasaría… nunca me escuchaste cuando te dije que podría lastimarte.
- Lo sé, lo que pasa es que pensé que solo lo decías para evitar que esas cosas entre los dos pasaran, ahora me doy cuenta de que si fuiste capas de lastimarme.
¿¡Que!? Dios ¿Ahora me hecha toda la culpa a mí? Si, correcto, se que soy culpable, pero este chico ahora me tira todo encima.

Capítulo Nº17

- ¿Disculpa? –Dije arqueando una ceja- ¿Estás tirándome toda la culpa encima? –Me molesté.
- Bueno, eras tu quien nunca me detuvo –Dijo serio y se cruzó de brazos, balanceándose lentamente con sus pies.
- ¿¡A no!? –Exclamé furiosa- ¡Dios! Siempre fui yo quien te dijo que lo que… bueno… tú sabes “Entre nosotros” estaba mal, tu siempre me convenciste.
- Entonces eres tu la débil.
- Si sabes que lo soy ¿Por qué mierda lo hiciste? ¿Por qué mierda te aprovechaste de mí? ¿Y lo de las cervezas? –Dije molesta y un nudo en mi garganta comenzaba a formarse.
- ¡Porque tu sabes que me gustas! No lo niegues… nunca hiciste nada por detenerme. –Exclamó.
- Se que te gusto…. ¿Pero sabes qué? ¡Te aprovechaste de mi! Justo ahora que yo estaba pasando por malos momentos sentimentales me vienes con todo el cuento de que te gusto y eso… ¡Yo estaba mal! Necesitaba cariño, entonces llegaste y… -Guardé silencio, mis ojos estaban rebalsados en lágrimas.
Caminé hacia una banca que estaba al lado derecho de nosotros y me dejé caer sobre esta.
- Hayley… yo… -Lo interrumpí.
- ¡No sigas! –Exclamé- Déjame sola… vete de aquí –Cubrí mi rostro con mis manos y apoyé mis codos en mis piernas.
- No puedo irme dejándote así –Lo sentí musitar apenado.
- Pues… -Destapé mi rostro y lo miré con rabia- ya lo lograste… mejor será que te vallas, quiero estar sola.
Me puse de pie y comencé a caminar, en ni un momento sentí a Nick volver por mí, no me importó… solo quería llegar a casa.
Los días pasaron… mi celular comenzó a sonar seguido cada vez más… era Nick, pero después de nuestra discusión, no quería saber mas a de el… o por lo menos, hasta que se disculpara, ah, y no por celular, si no… en persona.
Por otro lado Joe si estaba empeñado en mejorar nuestra relación, le costaba mantener su boca cerrada y no disparar oraciones de mal gusto que nos llevara a una discusión, pero al menos lo intentaba y si lo estaba logrando… ahora parecíamos tener una relación mas sana.
- Empaca tus cosas –Dijo mi hermana apareciendo por mi habitación.
- ¿De que hablas? –Dije quitándome los audífonos de mis orejas.
- La familia Jonas nos invitaron a pasar las vacaciones junto a ellos –Dijo emocionada.
- ¿Pasar las vacaciones con ellos? –O no… esto no sería nada bueno.
- Si… nuestros padres decidieron viajar a… quien sabe –Dijo sin ánimos esta vez- Mejor será que empaques luego, estarán aquí en 5 horas más.
No dijo mas y salió por sus cosas… Joe no me había contado nada, supongo que debía de ser una sorpresa o algo parecido.
Bueno… veamos el lado positivo, tendría unas hermosas vacaciones con mi novio y por otro lado… Nick estaría asechándome con su profunda mirada todo el tiempo.
Arreglé mis cosas, Joe me llamó y explicó todo, si… era una sorpresa que mi hermana había arruinado, pero… bueno.
Al llegar al lugar en donde alojaríamos me quedé con la boca abierta, era una hermosa cabaña alejada del resto… entre medio de árboles frutales y arbustos cubiertos por flores rosadas y amarillas… entre todo esto un pequeño caminito de piedras para llegar a la cabaña.
- Es hermoso –Dijo bajándome del auto.
- No mas que tu –Dijo mi novio abrazándome por la espalda y besando mi cuello con ternura.
- No hagas eso –Dije tímida, después de todo estábamos entre toda la familia.
- No te coloques nerviosa –Risoteó y entrelazó sus dedos con los míos- Ven, vamos a entrar.
La tarde fue agradable, terminamos de ordenar nuestras cosas en “nuestras” habitaciones y salimos a recorrer el lugar.
Todos llegamos cansados… había sido una tarde agotadora.
- Que tengas buenas noches –Susurró mi novio sobre mis labios cuando ya nadie podría salir de sus habitaciones.
- Igual tu… -Sonreí y no resistí mas a morder esos exquisitos labios.
Al parecer Joe planeaba quedarse a “Dormir” conmigo, pero me ponía los pelos de punta saber que sus padres podían pillarnos o que levantáramos sospechas.
- Es mejor que vallas a tu habitación –Dije con todo el dolor de mi corazón.
- Si… -Sonrió- pero mañana no te escaparás de mi ¿Sabes? –Volvió a sonreír, peor esta vez acompañada de si suave risa y de la mía.
- Como digas –Acaricié su mejilla.
Nos besamos por última vez y lo vi desaparecer por los pasillos hacia su habitación.
Solo suspiré y entré a la mía, me desvestí y me metí entre las sábanas suaves de mi cama.
Prendí mi iPod y comencé a escuchar música que me relajara… cuando sentí como alguien se metía en mi cama.
- Joe… no podemos… -Dije riendo y me volteé para quedar mirándolo a los ojos.
Me quedé callada y mi expresión enseguida cambió cuando vi a Nick recostado junto a mí.
- ¿Qué mierda haces aquí? –Dije seria y me moví para salir de la cama, pero me detuvo.
- Shh… -Me hizo guardar silencio y me apegó a su cuerpo.
- Entiende que no quiero tener nada que ver contigo –Dije en un susurro con rabia.
- Pues yo si –Dijo rápidamente y apegó sus labios a los míos.
Solo quería separarme, pero sus caricias me atraparon… otra vez.
Se posicionó sobre mí y enseguida sentí como sus traviesas manos subían por debajo de mi polera hasta lograr quitarla.
Subía y bajaba mis manos por su triangular espalda… tomé el borde de esta y la tiré hacia arriba.
Su caliente piel sobre la mía una vez más… nuestros labios juntos… una vez más… mordió mi labio inferior unas cuantas veces dejándome completamente ida, logrando que mi mente quedara en blanco y no reaccionara frente a lo que estaba pasando.
Sus manos acariciaron mis piernas y de una sola vez las tuvo rodeando su cintura.
Gimió al sentir como mordía sus labios, cuando mi lengua se enredaba con la suya y cuando nuestras caricias aumentaban.
Mis shorts ya estabas fuera y cuando estaba a punto de quitar los suyos… una fuerte luz invadió la habitación oscura.

Fin.

 

1 Response to “HOT 'n Cold.”

  1. shand!ta15

    Holaa, otra vez xD, ayy tus noves no dejan de sorprendermee, Hayley siempre caee en brazos de Nick :D, pero ella si ama a Joe, qee lindo, ahora leo el capitulo extra, siguee asiii! :)


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